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[28 abr 2012 | No Comment | ]
Taller de Marca Personal. 22 Mayo. Madrid

El día 22 de Mayo, la consultora de formación ICEP ha organizado un taller abierto de Marca Personal que yo impartiré. Si quieres más información puedes descargarte el siguiente documento:

Marca Personal: Cómo convertirse en la Opción Preferente

Si te interesa y quieres inscribirte, puedes utilizar este formulario de inscripción:

Formulario de inscripción

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[27 abr 2012 | 6 Comments | ]

Cuando veas que todo el mundo se sube a un tranvía excepto una persona, en lugar de hacerlo tu también, pregunta a la persona que no lo hace porqué se queda en tierra.

Escuchado a un profesor del MBA de ICADE en 1994

No sé si a tí te ocurre, supongo que si, pero una de las cosas que más recuerdo del colegio eran aquellas modas fugaces que surgían cada tres o cuatro meses. Normalmente se trataba de pequeños caprichos que por alguna razón extraña nos “obsesionaban” a todos los críos y obligaban a los padres a satisfacer.

Un día era el Yoyó, otro era el monopatín, otro era la peonza, otro el bolígrafo de varios colores y así constantemente. Supongo que un sociólogo podría sacarle mucho jugo porque ahí entraban en juego muchos arquetipos. El lider (el que marcaba la tendencia), el innovador (hacía cosas increibles con el juguetito), el poderoso (tenía un yoyó con luces o un boli con dieciseis colores), el rebelde (no quería saber nada del tema), etc.

Cualquiera que tenga hijos puede comprobar que las cosas no han cambiado demasiado y siguen produciéndose estos fenómenos de obsesión colectiva por la “tontá” de turno. Pero creo que el denominador común se podría resumir en: “Si todo el mundo lo tiene, yo no puedo estar fuera”.

La presión de la mayoría es muy fuerte. El problema es que cuando es más importante hacer lo que dice un número de personas más o menos grande que la utilidad real, tu Marca Personal se debilita. En ese caso, el criterio de “la masa” se impone al tuyo. Tu Marca Personal se convierte en Marca Blanca. Representas a otros, dejas de ser lo que se muestra en el escaparate para convertirte en el escaparate mismo.

Esto puede parecer cosa de críos pero no es así. Supongo que se debe a que en realidad nunca dejamos de ser caprichosos e influenciables. En dospuntocerolandia este fenómeno es especialmente evidente. Cada aplicación, cada herramienta, cada novedad que surge se convierte en una obsesión para muchos. Parece que cualquier idiotez virtual más o menos vistosa va a ser más importante para nuestras vidas que la peonza con luces o el bolígrafo de colores.

Supongo que es dificil predecir lo que va a tener éxito y lo que no. Lo que no entiendo es que cuando le pides a alguien alguna razón por la que cree que alguna chorrada dospuntocero va a tener éxito casi nunca te habla de lo que puedes conseguir utilizándola sino que directamente te suelta una lista interminable de datos.

Hace unas semanas escribía uno de mis artículos critico-irónicos sobre todas estas cosas en Expansión y alguien escribió un comentario en esa linea de justificación cuantitativa sobre Pinterest. Que si tenía nosecuantos usuarios, que si ha llamado la atención de nosecuantas empresas, que si vale nosecuanto dinero,… Sobre su utilidad no decía casi nada excepto lo obvio, que sirve para mostrar lo que haces, pero eso no es ninguna novedad en La Red.

En Internet existe esa costumbre de hablar de grandes cifras (mucho mejor si lo pones en una infografía) y parece que todos seamos accionistas de Google, primos de Zuckerberg o vayamos a tener un puestazo en Instagram. Creo que debería preocuparnos menos conocer las cifras de esas empresas que en encontrar un beneficio real.

Cuando hablo de Branding Personal siempre aparece alguien que dice que lo importante es ser diferente (en realidad no es así, pero esa es otra historia) e inmediatamente después se empeña en hacer todo lo posible para hacer exactamente lo que hace todo el mundo. Parece que mucha gente quiere ser “diferente” pero lo justo para que no ser considerada “distinta”.

Mucha gente dice que hay que destacar, sobresalir, conseguir que tu trabajo sea visible, perfecto. ¿Y que hace para conseguirlo? Pues en lugar de escribir un blog o de hacer algo que requiere esfuerzo pero te posiciona como especialista en algo, se empeña en meterse en ese camarote de los Hermanos Marx que llamamos Redes Sociales.

En una estrategia de Branding Personal o en una Estrategia Personal a secas es fundamental tener claro lo que quieres conseguir y alinear tus prioridades con tus recursos. La peor forma de decidir algo es mirando lo que hacen los demás. Además, a la mayoría no nos va a pasar nada si no somos los primeros en subirnos a todos los trenes que pasan.

En el mundo están pasando muchas cosas, algunas de ellas terribles y no deja de sorprenderme que haya tanta gente más preocupada por el último cambio que ha hecho Google en su misterioso algoritmo que por lo que le ocurre al vecino de enfrente.

En esta vida hay cosas importantes y otras muchas irrelevantes (aunque momentaneamente parezcan imprescindibles). Las personas con una gran Marca Personal son aquellas que han sabido escoger las primeras y descartar el resto.

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[24 abr 2012 | 17 Comments | ]

Esta semana los dos grandes principales partidos políticos han lanzado sendos videos a La Red para criticarse mutuamente. Seguramente sus responsables de marketing estarán orgullosos del ruido que han organizado. Estarán apuntándose las visitas, las apariciones en medios y los “trending topics” como un gran éxito. Pero el resultado final es que para los demás, todo sigue igual (o peor). Su “producto” sigue siendo irrelevante o incluso dañino.

Cada día estoy más convencido que, a pesar de lo que criticamos a los políticos, existe una tendencia a actuar como ellos. Los Medios Sociales (¿Hay que seguir hablando de Social Media?) parece que están transmitiendo la idea de que lo importante es la notoriedad, ser conocido, ser visible, llamar la atención como sea.

Parece que para “vender” (una idea, un producto, una candidatura) es más importante presumir de números dospuntocero (fans, followers, visitas, etc.) que del trabajo bien hecho. Muchas estrategias se parecen a esas pegatinas que aparecen en algunos productos en las que se indica que ha aparecido en Televisión (o tiene muchas visitas en Youtube). Como si eso fuese garantía de algo. Pues ahora parece que la credibilidad viene de los seguidores que, además, están en venta

Supongo que por mi formación y por mi trayectoria me siento más cerca del mundo “real”, de lo tangible, de lo que se puede mostrar y demostrar. Me siento mejor si puedo ver los resultados de lo que alguien ofrece o si yo mismo puedo demostrar lo que hago. Por eso quiero trasladar algunas ideas relacionadas con lo que yo considero nuestro producto, oferta o contribución sin la cual no podría existir una Marca Personal. Espero que te sirva cuando pienses en diseñar tu estrategia de Branding Personal.

  1. Un producto u oferta personal NO es tu “Job description”, título del puesto o donde trabajas. Es lo que haces.
  2. Un producto u oferta personal NO es una habilidad, o eso que llaman Talento o la formación que tienes o la experiencia adquirida.
  3. Un producto u oferta personal es algo que puede proporcionar un valor o beneficio a otros.
  4. Un producto u oferta personal es algo que ayuda a los demás a conseguir sus propios objetivos.
  5. Un producto u oferta personal es la propuesta con valor que ofreces a cambio de una remuneración o compensación.
  6. Un producto u oferta personal es lo que un cliente, empresa o entorno identifica que haces o puedes hacer por él.
  7. El producto no eres tú, la persona, sino el resultado de lo que haces.
  8. Todos somos capaces de proporcionar un servicio, satisfacción, contribución por la que merezca la pena pagar.
  9. Una oferta profesional es equivalente al verbo Hacer. Si no HACES no puedes SER (Marca) ni PARECER (Marketing) nada para otros.
  10. No debes dejar nunca de intentar ofrecer algo de valor (Producto), creer en ello y hacerlo creíble (Marca) y demostrarlo (Marketing).
  11. Debes adquirir mentalidad de ¿Qué puedo aportar? y de responder de forma clara y concreta a la pregunta: ¿Qué puedo hacer por ti?
  12. Necesitas definir cual es tu producto u oferta tanto si eres un empleado como si trabajas por tu cuenta.
  13. Tu gama de productos debe crecer, porque si no, tu marca no crece. Mantenerse es decaer.
  14. Cuanto más sepas sobre quién eres y sobre lo que eres capaz de ofrecer (producto, oferta profesional), más facil te será venderlo.
  15. El producto es el resultado de utilizar la “materia prima” de la que estamos hechos (conocimientos, habilidades, experiencia, etc.)
  16. Serás más valorado si lo que ofreces es percibido no como una versión de algo que ya existe, sino como algo realmente nuevo o único.
  17. Para que nos elijan lo que hacemos nuestro producto debe ser percibido como valioso, necesario y relevante.
  18. A la gente no le interesa quién eres sino lo que puedes hacer por ellas.
  19. Un producto no es necesariamente algo material o con valor económico, solo algo deseado por otro.
  20. Si no haces bien lo que ofreces, todo lo demás caerá por su propio peso. Sin un buen producto, no es posible construir una marca fuerte.

Estas son sólo unas ideas. Creo que es importante pararse y entender que si no eres capaz de entender que tras una Marca Personal debe haber un excelente Producto Personal, todos tus esfuerzos en hacerte visible no sólo serán inútiles sino algo peor, contraproducentes.

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[23 abr 2012 | No Comment | ]
Marca Personal. 3 Mayo. UCLM (Albacete)

El próximo día 3 de Mayo participaré en el 7º Foro de Empleo Practicum 2012 que organiza la Universidad de Castilla La Mancha en el Campus de Albacete. Mi ponencia será:

Marca personal: Aumenta tu valor en el mercado

Es una jornada abierta y gratuita y tendrá ponencias y actividades muy interesantes. Puedes ver más información aquí.

7º Foro de Empleo Practicum 2012

Allí nos vemos

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[20 abr 2012 | 11 Comments | ]

Aunque es algo que siempre sucede, es especialmente exagerado durante estos tiempos tan agitados e hiperconectados. Me refiero a la multitud de opiniones diversas, meditadas o no, que surgen sobre cualquier asunto. Desde la cacería del Rey hasta las decisiones de Mourinho pasando por las bondades de la última aplicación dospuntocero o la próxima serie “de culto”. Todo es susceptible de ser opinado, alabado o ferozmente juzgado desde todos los puntos de vista posibles.

Una de las cosas que más me llama la atención es que, como consecuencia de lo anterior, se ha creado toda una industria del marketing que trata de entender lo que quiere “el mercado” y encontrar la forma de adaptarse a él. Lo curioso es que hablamos de el mercado como si fuese una persona cuando es algo más parecido a una ameba, impredecible y poco definido. Cuando eso se lleva al extremo se pueden cometer aberraciones de todo tipo que diluyen o incluso destrozan la identidad de quien trata de contentar al mayor número de personas.

Todos vemos como los políticos son capaces de “flexibilizar” todos sus principios si consideran que van a conseguir un pequeño incremento en el número de votos. Pero ese comportamiento que podría parecernos criticable (o no) se produce en todos los ámbitos de la vida. Supongo que tratar de encontrar lo que agrada a los demás y adaptar nuestra forma de actuar es algo habitual con nuestra familia, nuestros amigos o ahora con la gente que te sigue en La Red.

Uno de los problemas de todo lo anterior es que la vieja frase (también discutible) de “El cliente siempre tiene la razón” no es extrapolable a otro tipo de relaciones. No puedes decir que “El follower siempre tiene la razón” en primer lugar porque cada follower tiene una razón diferente y en segundo lugar porque la relación con el follower es distinta a la de un cliente (aunque haya quien opine que hay que tratarle como tal).

Entiendo que si quieres tener éxito comercial, sentimental o político debes ofrecer lo que quiere “el mercado” y satisfacer sus necesidades. Eso no lo discuto. Lo que creo que hay que empezar a entender a partir de ahora es que se ha dado la vuelta a la tortilla.

Ya no existe un mercado único e inamovible al que debas psicoanalizar para poder ajustarte a sus necesidades y sus deseos. En este momento hay numerosos mercados que tienen infinitas necesidades y deseos. La cuestión no es cómo me adapto a lo que existe sino donde están quienes necesitan lo que ofrezco. Si te obsesionas en contentar a todos, cada paso que dés en esa dirección, irá debilitando tu identidad y dejarás de tener una personalidad propia. Al final no tendrás una Marca Personal sino una mezcla indeterminada de lo que otros quieren o algo peor, de lo que crees que quieren los demás

Esto tiene una importancia enorme a la hora de pensar en una estrategia de Branding Personal.

Cuando hablo de Marca Personal o comercial creo que ya está claro a estas alturas que hablo de valores, autenticidad, identidad, personalidad, diferenciación, etc. Eso implica que cuanto más definida esté una marca, más posibilidades habrá de que guste a unos y disguste o sea indiferente a aquellos con los que no está alineada. Ojo, aunque es cierto que no hay que gustar a todos, tampoco hay que empeñarse en lo contrario como propone Risto Mejide

Las grandes Marcas Personales generan emociones y eso implica hacer cosas que dejen huella, pero como dice uno de los lemas del Branding Personal, si tratas de gustar a todos no gustarás a nadie.

Por lo tanto, si quieres que te reconozcan y no sólo que te conozcan, debes encontrar el modo de ser recordado. Eso implica defender tus valores, tus ideas y tus criterios aunque no gusten a todos (o especialmente por eso). De ese modo conseguirás dos cosas, por un lado dejarán de seguirte aquellos que no te entienden o no te quieren entender y por el otro podrás enfocarte y dedicar más tiempo a aquellos que piensan como tú.

Vivimos tiempos en los que no hay que hacer todo lo posible para ADAPTARSE al mercado sino centrarse en ENCONTRAR TU mercado

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[17 abr 2012 | 14 Comments | ]

Aunque seguro que me equivoco, hace algún tiempo que vengo pensando que esta crisis va a producir una gran ruptura social. No me refiero a una separación entre ricos y pobres sino que va a dividir a las personas en dos grupos, las que se quedaron atrás y se dejaron morir profesionalmente y las que decidieron seguir adelante. No es una cuestión de dinero o de nivel social sino de algo más personal o interior.

Cada día con más frecuencia me encuentro con amigos que hace tiempo decidieron sacar adelante iniciativas y proyectos propios y a los que no les va nada mal. No es que no tengan problemas o que se estén forrando, pero están haciendo lo que les gusta y además han alcanzado una estabilidad financiera suficiente.

Un ejemplo. El viernes estuve charlando de algunos proyectos con dos de esos amigos. Esa conversación fue como meterse en una película de Bruce Willis, de esas en las que la adrenalina te sale por las orejas y sales con ganas de comerte el mundo. No dejan de inventar cosas chulas, de sacar adelante proyectos, de ganar dinero ofreciendo cosas valiosas e incluso de crear empleo. Para ellos la crisis existe porque lo ven en los telediarios, pero poco más.

Otro ejemplo. Ayer comí con un compañero de una de las empresas en las que trabajé. Llevaba bastantes años en ella, estaba bien considerado, ganaba un sueldo muy majo y hace pocos meses le ofrecieron un puesto muy interesante como responsable de la empresa en otro país. En ese momento decidió que se acabó. Tras esa descripción de éxito se ocultaba una enorme ansiedad, estres y aburrimiento. En este momento ha decidido poner en marcha tres proyectos propios. Seguro que sufrirá y tendrá problemas como los hemos tenido todos, pero saldrá adelante.

Si cuento esto es porque desde hace días nos están dando la lata con el puñetero Titanic y lo están convirtiendo en una metáfora de lo que sucede actualmente. Y eso es rotundamente falso. Me explico.

Al comparar lo que estamos viviendo con el dichoso barquito estamos asumiendo indirectamente que no podemos hacer nada más que buscar un bote salvavidas o una tabla para agarrarnos hasta que lleguen a salvarnos. Pero todo eso implica que no podemos hacer nada. Parece que todo escapa a nuestro control, el iceberg, los “mercados”, el capitán, los gobiernos, la naviera o Angela Merkel. Y supongo que eso nos hace sentir más cómodos. Acabamos pensando que dependemos de la suerte. Y lo siento, pero no me lo creo.

Mientras la mayoría (personas y paises) esperan hundirse o que les rescaten, otros, como los que comentaba al principio han decidido que su película es otra, 127 horas. Creo que no destripo la película si cuento que es la historia de un joven deportista que, en una de sus excursiones en solitario, su brazo queda atrapado por una roca y debe decidir si se lo amputa o se deja morir. A pesar de lo que pueda parecer el argumento, la película es tremendamente esperanzadora y optimista. O al menos a mi me lo pareció.

A diferencia de Titanic, en 127 horas existe un grado de libertad, duro, durísimo, pero en el que es posible ejercer la responsabilidad individual y por lo tanto ser libres. Y eso es lo que hay detrás de un concepto como la Marca Personal. Quizás lo más duro de la película no sean las escenas de dolor físico sino la angustia de sentirse reflejado en el personaje y tener que tomar esa decisión. En Titanic era todo más triste pero también más sencillo porque simplemente no tenías alternativa.

Creo que cuando superemos lo peor de esta situación nos encontraremos en un mundo diferente, no sé si como en Mad Max o en un mundo mejor, pero muchos habrán quedado atrás y unos poquitos habrán tomado una decisión dura, dolorosa y terrible pero ese sacrificio les habrá permitido salir reforzados.

Si en este momento estás pensando que esto que digo parece muy facil o que no todo el mundo se lo puede permitir, te diré dos cosas.

En primer lugar, de facil nada, hay que ser muy valiente y tener las ideas muy claras para ponerse en la piel del personaje que interpreta James Franco en 127 horas o en la de muchos emprendedores. No es una cuestión de medios. De hecho, muchos de los amigos que están sacando proyectos empezaron con una mano delante y otra detrás.

Lo segundo es que si piensas así, eres de los que estás en el Titanic esperando subir a un bote.

Mucha gente me pregunta sobre lo que DEBE hacer, pero yo no soy quien tiene que decírtelo. Yo puedo decirte COMO hacerlo cuando hayas tomado tu decisión. La responsabilidad es tuya y no puedes esperar a que otros decidan por tí algo que, en realidad y aunque trates de engañarte a ti mismo, sabes perfectamente que debes hacer. El problema es que acojona y siempre piensas que va a venir alguien a rescatarte. Y en el peor de los casos dicen que la muerte por congelación no es de las peores.

Seguir viviendo de recuerdos, de éxitos pasados o tratar de aferrarse a un título o un cargo que ya no sirve para nada te va a ser tan útil como la tabla a la que se agarraba el personaje que interpretaba Leonardo Di Caprio.

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[13 abr 2012 | 3 Comments | ]

Por fin he podido leer uno de los libros que estaba deseando tener en mis manos desde hace mucho tiempo. Se trata de Tu modelo de negocio de Tim Clark, Alexander Osterwalder e Yves Pigneur. Uno de los privilegios de compartir un editor tan majete es haberlo recibido unos días antes de que aparezca en tiendas pero, si no me equivoco, esta semana sale a la venta.

Como ya he comentado aquí en varias ocasiones recientemente, cada día veo más claro que el concepto de Branding Personal es sólo una visión parcial de algo más complejo como es el desarrollo de un plan estratégico profesional y personal. La Marca Personal, la huella que dejamos en la mente de otros no es sólo el resultado de dos o tres elementos como la visibilidad, los objetivos claros o la autenticidad sino de algo más amplio y completo. Es la consecuencia de un modelo o de una estrategia personal sólida y coherente. Es lo que siempre se ha llamado, Proyecto de Vida.

Por otra parte, tengo que decir con mucha pena que la rapidez con la que muchos están prostituyendo este concepto (he visto cosas que vosotros no creeríais, como dicen en Blade Runner) hace imprescindible ir un paso más allá. Pero nunca es una buena solución llorar por la leche derramada, asi que es el momento de seguir avanzando y este libro da muchas pistas sobre el rumbo que hay que seguir.

El trabajo anterior de estos autores (o más bien coordinadores porque en él participan muchos voluntarios) Generación de Modelos de Negocio, me dió muchísimas respuestas sobre el modo de entender la forma en la que las empresas funcionan. No era un libro complicado ni lleno de tecnicismos sino todo lo contrario. Explicaba de un modo sencillo aunque nada simplista como se estructuran y generan ingresos las organizaciones.

En este nuevo libro hacen algo muy similar pero aplicado a las personas, especialmente al mundo profesional. Y eso encaja perfectamente con la idea que subyace tras el concepto de Branding Personal en el que se predica que las personal debemos pensar en nuestra profesión como en nuestra empresa y en nuestro trabajo como en nuestro producto.

Me gusta la idea de equiparar los departamentos de una empresa con las actividades que debemos desarrollar los profesionales para ganarnos la vida pero reconozco que me preocupaba un poco que los autores se centrasen sólo en la estructura del “negocio” y se olvidasen de la PERSONA. Afortunadamente han tenido en cuenta los aspectos más íntimos y fundamentales de los individuos como son los valores, los propósitos, la visión, etc.

El libro es apasionante, yo me lo leí en una tarde. Está lleno de ejemplos prácticos y perfectamente reconocibles de todo tipo, desde estudiantes a profesionales en transición, de emprendedores a empleados.

Evidentemente el libro es sólo el principio porque lo bueno surge cuando te pones en marcha y aplicas lo que te cuentan. Pero a medida que lo vas leyendo vas teniendo muchos momentos ¡Ajá! como decía Martin Gardner en los que te das cuenta de muchas cosas que estabas haciendo mal o algo mejor, que podrías hacer bien si hicieses pequeños cambios.

En resumen, aunque no suelo comentar muchos libros y mucho menos recomendarlos, creo que en esta ocasión es imprescindible. No esperes encontrar en Tu modelo de negocio recomendaciones sobre si debes utilizar Redes Sociales o cómo hacer un curriculum ni busques recetas para ganar followers.

Este libro es fundamental porque va directamente al núcleo, a la base de lo que debe ser un negocio personal o dicho de otro modo, del modo de estructurar tu vida y aumentar las opciones de tener la profesión que te gusta. Y cuando tienes las ideas claras, las decisiones sobre lo que debes hacer son muy sencillas. Y eso va desde el profesional desempleado hasta el emprendedor tecnológico pasando por el Agente Libre o el mando intermedio.

Si quieres que los demás perciban que tu Marca Personal es útil, fiable y valiosa antes debes poner orden en tus ideas y este libro es, como dicen los yankees, “mandatory”.

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[10 abr 2012 | 12 Comments | ]

Ya estamos de vuelta. Hoy tenía pensado escribir sobre el libro Tu Modelo de Negocio pero lo dejaré para dentro de unos días. Hoy me gustaría exponer algunas reflexiones sobre la forma en que todo esto de la visibilidad dospuntocerolense nos está afectando, o al menos a mí.

Durante estos días de Semana Santa he decidido mantenerme lo más alejado posible de dospuntocerolandia. Ni posts, ni (casi) twitts, unicamente “servicios mínimos” de revisión de correo y poco más. En uno de los pocos Twitts que he escrito decía que lo peor de desconectarse una semana de dospuntocerolandia es esa mezcla de ansiedad, culpabilidad y síndrome de abstinencia que te provoca.

En realidad estas son sensaciones muy personales y quizás sólo me ocurren a mí, pero es algo que me preocupa y me apetece comentarlo. No me parece sano autoimponerte obligaciones y tener la sensación de que hay algo que deberías (¿deberías?) estar haciendo mientras te dedicas a otras cosas tan tontas como sentarte en la playa a ver el mar o leer una novela de Frederick Forsyth.

El domingo volvía a tener esa desagradable sensación de vuelta al cole, ese sentimiento de tristeza y ansiedad que surgía cuando volvías a casa después de pasar un fin de semana estupendo mientras escuchabas los resultados de los partidos de liga (supongo que por eso detesto el futbol). Se me hacía muy cuesta arriba hacer algo tan simple como esto que estoy haciendo, escribir un post o volver a la dinámica dospuntocero.

Supongo que en este momento estarás pensando, “este tío es idiota, si no le va todo este rollo, ¿porqué no lo deja?”. No niego lo de la idiocia, pero lo de dejarlo es mucho más complejo. Me explico.

Tengo la sensación que en demasiadas ocasiones, muchos consideran este mundo del Social Media como algo estupendo, divertidísimo y a algunos les parece muy rara e incluso sospechosa o extraña la gente que no se lo pasa pipa con todo esto. Pues aunque no lo parezca, hay personas que no disfrutan (disfrutamos) con todo esto. Supongo que en las redes sociales se produce una especie de selección natural.

Quienes “viven” en dospuntocerolandia son, al menos, dos tipos de personas. Por un lado están aquellos que se dedican a ello de un modo u otro y por eso es muy peligroso meterse con todo esto porque es como meterse con su medio de vida (y la cosa no está para bromas). Y por otra parte están quienes dicen que se lo pasan muy bien y aprenden mucho (¿?).

Por lo tanto, si no vives de esto y/o piensas que hay formas mejores de divertirte o aprender, lo más lógico es que en poco tiempo abandones este mundillo. Al final sólo quedan los apasionados y los profesionales y puede dar la sensación WYSIWYG, que lo que ves es lo que hay. Sólo ves opiniones favorables y estupendas sobre todo esto. Las voces críticas simplemente se largan. Dospuntocerolandia, a veces, se parece a Corea del Norte, o te gusta o te gusta.

“Entonces ¿Porqué sigues dando el coñazo con tus rollos en el blog y en Twitter?” Pues porque es un medio que consigue excelentes resultados de posicionamiento de Marca Personal cuando se carece de recursos financieros suficientes para llegar a otros medios. O dicho de otro modo, porque forma parte de mi Estrategia Profesional. Pero eso no implica que deba disfrutar con ello. Es simplemente una parte de mi trabajo. Mi profesión tiene partes que me entusiasman y otras que me aburren terriblemente pero que no puedo dejar de lado.

El mundo dospuntocero es una nueva versión del mito de Sísifo. No importa lo que hayas hecho hasta ahora, al día siguiente hay que empezar de nuevo. Y eso no me entusiasma precisamente.

Sé que todo esto que comento es algo muy personal. No espero que nadie piense como yo, pero creo que todo esto forma parte de mi Marca Personal y creo que los elementos emocionales y las creencias tienen una importancia fundamental en el Branding Personal. Si uno no es capaz de entender de qué está hecho y porqué piensa y actúa como lo hace, dificilmente podrá conseguir que otros lo comprendan.

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[30 mar 2012 | 12 Comments | ]

Todo necio confunde valor y precio.

Miguel de Cervantes

Quienes me conocen saben que soy una persona bastante sencilla, incluso simple o simplona. Una de las cosas que aprendí durante mi formación como científico es que las soluciones más elegantes y más acertadas suelen ser las menos complejas.

Cuando hablamos de Branding Personal creo que es importante entender que, aunque puede haber herramientas muy sofisticadas y teorías muy elaboradas, en realidad todo se reduce a algo muy básico. Si quieres que te elijan debes conseguir que se perciba que lo que haces va a generar un valor y que este es superior al de tu competencia. Y esto se puede convertir en una fórmula muy sencilla:

Valor Percibido / Precio

A partir de ahí podemos desarrollar todas las estrategias que nos dé la gana, pero el objetivo es conseguir que el resultado sea mayor que uno. Pero eso no es suficiente si hay otros que pueden conseguir que el resultado de la fórmula sea mayor que el tuyo.

Aunque puede parecer una perogrullada es importante entender que el Valor Percibido depende de dos términos, del VALOR (la relevancia, lo que aportas, los beneficios reales que generas,…) y lo que se PERCIBE que es algo siempre subjetivo, emocional y no siempre coincide con la realidad. Y ahí es donde surgen todas las críticas al branding y al marketing porque se ha creado toda una industria que trabaja sobre las percepciones y no sobre el valor real.

Por ejemplo, una de las últimas “tontás” dospuntocero que tratan de modificar el numerador de la ecuación es la obsesión por convertirlo todo en una Infografía. Hoy no eres nadie si no conviertes hasta la lista de la compra en una hoja llena de colorines y gráficos.

Se está extendiendo la moda de transformar una herramienta casi inutil como es el Currículum para buscar empleo en una herramienta tan inutil pero con colorines y diseño como es la Infografía. Este es uno de esos casos en los que en lugar de ir a la raiz del problema como es la de aumentar el valor real de los profesionales se trata de maquillar el vacío con fuegos artificiales y fanfarrias gráficas. Pero cuando uno está desesperado acude incluso a los curanderos.

A veces pienso que la solución al paro es muy sencilla. Si el gobierno obligase a sustituir el CV por Infografías, todo estaba resuelto porque, como todos sabemos, si estás en el paro es porque tu curriculum es tradicional y nunca pensarías que es porque lo que ofreces carece de valor o hay muchos otros como tú. Seguro que en Alemania todos tienen trabajo porque utilizan infografías. 

¿Sirve para algo manipular la percepción? Pues por lo que vemos en el mundo real parece que sí y eso genera toda una industria de magos de la imagen capaces de convertir lo más absurdo, inutil e incluso perjudicial en algo aparentemente atractivo y deseable. El efecto no suele ser muy duradero pero mientras tanto, que te quiten lo bailao.

El otro día, debatiendo sobre esto en Twitter, algunos decían que si no tienes nada que ofrecer lo mejor es llamar la atención. Cuanto daño está haciendo Lady Gaga…

¿Eso es bueno para una Marca Personal o comercial? Pues no, todo lo contrario, pero hay quienes se sienten bien siendo engañados.

En dospuntocerolandia ocurre algo muy curioso. Resulta que tenemos a nuestro alcance todo tipo de herramientas para DEMOSTRAR nuestro VALOR en lugar de tener que recurrir a manipular las PERCEPCIONES. Podemos crear documentos en pdf, escribir blogs, dar conferencias o hacer vídeos o podcasts en los que mostrar nuestro trabajo. Ahora no sólo puedes decir lo que haces (CV), ahora puedes, o mejor aún, debes mostrar lo que haces.

Pero la mayoría de la gente, incluso en La Red, sigue pensando que la única forma de darse a conocer es con el jodido CV (ahora en formato Infografía).

¿Qué es lo que está ocurriendo en este momento? Pues que, ante la posibilidad de no tener un empleo, la mayoría de la gente está reduciendo el denominador, el precio. Cada día más hay gente dispuesta a trabajar por menos dinero, trabajar gratis o incluso pagar por trabajar. Muchos siguen pensando que el objetivo es tener un empleo, cuando el auténtico fin es generar ingresos. El tipo de contrato que mantengas con quien te paga es lo menos relevante.

Hay otros que, en lugar de hacer algo que les convierta en profesionales más valiosos y relevantes, se centran en la publicidad, el autobombo y la autopromoción con el fin de generar una percepción, real o no pero cuanto menos dudosa, de su valor.

Por último están quienes se dedican a aprender, crear, desarrollar, practicar, mostrar, demostrar, probar y formar a otros en aquello que les gusta y en lo que son buenos. Esos son los que se centran en aumentar su VALOR. No voy a negar que esto es algo mucho menos agradecido y cuyos resultados tardan en llegar, pero al final son estos últimos los que consiguen el reconocimiento de su “mercado”.

Como decía hace poco, quizás el problema no es que no sepas “venderte” (gracias a Dios) sino que lo que vendes no tiene ningún valor.

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[27 mar 2012 | 14 Comments | ]

No sé si será un efecto de la crisis pero por alguna razón, estoy detectando un incremento brutal del interés por el Branding Personal en los últimos meses o incluso semanas. Durante ocho años he mantenido una lucha casi en solitario por sacar adelante este concepto y parece que ha alcanzado suficiente masa crítica.

El lado negativo es que siempre que aparece un concepto o producto interesante, rápidamente aparecen sucedáneos y malas copias que acaban desprestigiando algo que ha llevado mucho tiempo desarrollar. Cuando eso ocurre, lo que hay que hacer es potenciar la Marca Personal o comercial para ayudar a distinguir a los buenos profesionales y empresas de los buitres y oportunistas.

A mis Alertas de Google están llegando cursos, blogs o presentaciones que hablan de Branding Personal que son para echarse a llorar. Se nota que la mayoría ha leido cuatro cositas en La Red y no se ha tomado la molestia de leer a los “clásicos”. Cuando a alguno de los que dice que es experto en Branding Personal le preguntas por Arruda, Montoya, McNally o Speak, te responde que no los conoce. Eso es como decir que eres experto en Inteligencia Emocional y no sabes quién es Goleman.

Por eso en el post de hoy quiero hacer algo diferente y mostrar algunos de los libros básicos para entender este concepto. Muchos están diciendo que el Branding Personal es estar en las Redes Sociales, pero no saben que las obras básicas sobre Marca Personal son anteriores al Social Media. Otros dicen que es protocolo, imagen y aspecto externo cuando alguno unicamente le dedica algún párrafo o ni si quiera eso. Y así, con todo.

En español

30 minutos para venderse bien. Tony Atherton (Granica)
50 claves para hacer de usted una marca. Tom Peters (Deusto)
Construya su Marca Personal. Eleri Sampson (Gedisa)
Construyendo la propia marca. Manuel Schneer (Granica)
Expertología. Andrés Pérez Ortega (Alienta)
Marca Personal. Andrés Pérez Ortega (ESIC)
Sea su propia marca. David McNally / Karl D. Speak (Gestión 2000)
Tu Marca Personal. Hubert K. Rampersad (LID)
Tú Marca Personal. Roberto Álvarez del Blanco
Usted S.A.. Inés Temple. (Norma)
USTED S.A.. William Bridges (Grijalbo)
Y tú, ¿qué marca eres?. Neus Arqués (Alienta)
Yo 2.0. Dan Schawbel (Conecta)

En inglés

5 Steps to a Powerful Personal Brand. Sherri Thomas
Be Your Own Brand. David McNally / Karl D. Speak
Become the brand of choice. Jason Hartman (HM)
Brain tattoos. Karen Post (AMACOM)
Brand Yourself. David Andrusia / Rick Haskins (BB)
Branding Yourself. Erik Deckers / Kyle Lacy (QUE)
Branding yourself. Mary Spillane (PAN)
Build your own life brand. Stedman Graham (FP)
Career Distinction. William Arruda / Kirsten Dixson (WILEY)
Creative Personal Branding. Jürgen Salenbacher
Crush It. Gary Vaynerchuk
Get what you deserve!. Jay Levinson / Seth Godin (Avon books)
How to sell yourself. Arch Lustberg (Career Press)
How you are like shampoo for job seekers. Brenda Bence (Global Insight)
How You are Like Shampoo. Brenda Bence (Global Insight)
Make a Name for Yourself. Robin Fisher Roffer (Broadway)
Managing brand me. Thomas Gad / Anette Rosencreutz (Pearson)
Managing brand you. Jerry S. Wilson / Ira Blumenthal (Amacom)
May I have your attention. Chris Hilicki
Me 2.0. Dan Schawbel (Kaplan)
Personal Publicity Planner. Marion E. Gold (Brittany Publications)
Red Fire Branding. Liz Goodgold
Rockable Personal Branding. Skellie
Stand Out!. Simon Vetter
The 10Ks of Personal Branding. Kaplan Mobray (i Universe)
The brand called you. Peter Montoya / Tim Vandehey (Personal Branding Press)
The Brand YU Life. Hajj E. Flemings
The Complete Idiot´s Guide to Branding Yourself. Sherry Beck Paprocki / Ray Paprocki (Alpha)
The Female Brand. Catherine Kaputa
The Leader’s Edge. Susan Hodgkinson (i Universe)
The Personal Branding Phenomenon. Peter Montoya (Personal Branding Press)
The Power of Personal Branding. Tim O’Brien (MP)
U R a Brand. Catherine Kaputa (DB PUBLISHING)
You, Inc.. Harry Beckwith / Christine Clifford Beckwith (Warner Business Books)

Pues bien, cuando hayas terminado con todos estos, no habrás hecho nada más que empezar. Como vengo diciendo ultimamente, el Branding Personal sólo es una parte de algo más amplio como es la Estrategia Personal.

Si por el contrario, eres de los que quieres contratar a un especialista en este concepto, pregúntale si conoce a alguno de estos libros o autores.

¿Quieres ser un experto en Branding Personal? Pues empieza a estudiar.